Cantera familia López /Tzintzuntzan, Michoacán

Si visitan alguna vez la hermosa ciudad de Pátzcuaro, hagan el intento de dar un paseo por el pequeño poblado de Tzintzuntzan. Es una de las poblaciones que rodean el lago de Pátzcuaro y se caracteriza por su elevado e interesante sitio arqueológico del señorío tarasco, desde donde se aprecia parte del lago que ahora está en peligro de secarse igual que sucedió con el lago de Cuitzeo.  Además de este bello basamento prehispánico, se puede pasear por su calle principal, llena de pequeños comercios y un mercado de artesanías sobre todo de palma, madera y algunos textiles. Pero uno de los atractivos que más llaman la atención, son varios negocios familiares de cantera que se encuentran en las orillas de la carretera antes de llegar al pueblo.

Uno de estos negocios, es el de la familia López, quienes más de cinco integrantes se dedican a la talla en madera para construcciones (pilares, columnas, mesas, sillas, etc), y sobre todo a la talla y cincelado en piedra, ya que hay varias canteras cercanas de donde extraen el material para utilizarlo y crear piezas de todo tipo. 

Entrar al taller, pero especialmente al terreno donde la familia tiene sus piezas regadas por todas partes, es como entrar a un jardín encantado, aunque también podría semejarse a un panteón de alguna civilización antigua. En este terreno encontramos piezas de piedra de todos tamaños, formas y estilos. Cabezas de deidades griegas, sacerdotes obesos, ángeles y demonios, vírgenes de Guadalupe, animales de todo tipo, calaveras, réplicas de piezas prehispánicas, africanas, etc.  Es un paisaje delirante, pues no hay ningún orden en la presentación ni ningún tipo de clasificación. Esta característica brinda un motivo para la exploración y el asombro. Uno puede pasar allí por lo menos una hora recorriendo detenidamente cada rincón del extenso terreno.  Y en uno de los extremos, se encuentra el taller, donde Feliciano, uno de los integrantes más chicos de la familia, aunque no menos avezado en la materia, esculpe unas esculturas tipo africanas para el jardín de un hotel en Morelia. Feliciano nos cuenta que generalmente están sus hermanos y su papá trabajando en el taller pero por ahora solo están él y Federico su asistente, pues los demás están enfermos del famoso bicho que nos tiene atolondrados.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s